Contexto e Importancia

El fútbol mundial vive un momento de tensión institucional. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, acumula críticas de la UEFA, la confederación más rica e influyente del planeta. Aun así, el dirigente sigue actuando como si nada hubiera pasado.

La presencia tranquila de Infantino en el Mundial Sub-20, relatada por ESPN, mostró a un presidente confiado y en plena actividad. No hubo señal de retroceso. Al contrario: el suizo-italiano aparece cada vez más cerca de asegurar un nuevo mandato.

Para el hincha brasileño, el tema importa. La FIFA define el calendario, el formato del Mundial, el Mundial de Clubes y la distribución de ingresos que llegan a la CBF y a los clubes. Quien manda en la entidad influye directamente en el fútbol que vemos.

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Destacado

Infantino dirige la FIFA desde febrero de 2016 y ya fue reelegido dos veces, en 2019 y en 2023, sin enfrentar oposición real.

Qué pasó

Según ESPN, Infantino volvió a la rutina de trabajo tras un período de roces con dirigentes europeos. La UEFA, comandada por Aleksander Ceferin, se ha mostrado incómoda con la conducción de la FIFA en temas como calendario, expansión de torneos y postura política del presidente.

El episodio más visible de ese desgaste ocurrió en el Congreso de la FIFA de 2025, en Paraguay. Delegados europeos abandonaron el plenario en protesta después de que Infantino llegara tarde a la sesión, procedente de un viaje a Oriente Medio. La escena dio la vuelta al mundo.

Ahora, la aparición en el Mundial Sub-20 indica que el presidente considera superada la crisis. Sigue viajando, entregando trofeos y articulando apoyo de las confederaciones fuera de Europa, que suman la mayoría de los votos en el Congreso.

Impacto en clubes, selecciones y competiciones

La continuidad de Infantino significa mantener el proyecto de expansión. El Mundial de 2026, en Estados Unidos, Canadá y México, tendrá 48 selecciones y 104 partidos, el torneo más grande de la historia. Ese modelo difícilmente será revisado con él en el cargo.

El Mundial de Clubes con 32 equipos, disputado en 2025 en Estados Unidos, también es marca personal del presidente. Clubes brasileños como Palmeiras, Flamengo, Fluminense y Botafogo participaron y recibieron premios millonarios.

Para la CBF y los clubes de Brasil, la relación con la FIFA de Infantino ha sido financieramente ventajosa. Eso ayuda a explicar por qué Sudamérica, vía CONMEBOL, tiende a apoyar al dirigente en vez de alinearse con las críticas europeas.

Europa reclama, pero quien decide la elección de la FIFA es la mayoría de los 211 países afiliados. Y esa mayoría está fuera de Europa.

Reacción del mundo del fútbol

La prensa europea ha sido dura con Infantino. Diarios y cadenas cuestionan la cercanía del presidente con líderes políticos, la sobrecarga del calendario y la concentración de poder en la figura del dirigente.

Del lado de los hinchas, las reacciones se dividen. Parte del público aprueba torneos más grandes y más partidos internacionales. Otra parte teme el desgaste físico de los jugadores y la pérdida de relevancia de las ligas nacionales.

En las confederaciones de Asia, África, Norteamérica y Sudamérica, el tono es distinto. Esos bloques recibieron más plazas en el Mundial y más recursos de desarrollo en los últimos años, lo que consolida la base política del presidente.

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Polémica

Sindicatos de jugadores y ligas europeas ya cuestionaron públicamente el calendario inflado de la FIFA, alegando riesgo para la salud de los atletas.

Historial relevante

Infantino llegó a la presidencia en febrero de 2016, tras el mayor escándalo de la historia de la FIFA. La gestión de Joseph Blatter se derrumbó después de las investigaciones por corrupción de 2015, y el entonces secretario general de la UEFA surgió como candidato de la renovación.

Ironía del destino: el hombre lanzado por Europa hoy es blanco de los propios europeos. En 2019 fue reelegido en París. En 2023, en Kigali, Ruanda, ganó sin adversario. El apoyo vino mayoritariamente de las confederaciones menores.

Un detalle estatutario pesa a su favor. La FIFA entiende que el primer período, entre 2016 y 2019, fue complementario al mandato de Blatter y no cuenta como término completo. Eso abre camino a una nueva candidatura en 2027.

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Retrospectiva

Desde 1974, solo tres hombres presidieron la FIFA: João Havelange, Joseph Blatter y Gianni Infantino. Todos estuvieron más de una década en el poder o siguen ese camino.

Números y estadísticas

Los números ayudan a entender por qué Infantino se siente seguro. La FIFA tiene 211 federaciones afiliadas, cada una con un voto en el Congreso. La UEFA reúne 55 de ellas, bastante menos de un tercio del total.

En las elecciones anteriores, el suizo-italiano nunca necesitó segunda vuelta. En 2016 ganó en la segunda votación. En 2019 y 2023 fue aclamado sin competidores inscritos.

La expansión de los torneos también es medible. El Mundial saltó de 32 a 48 selecciones, y el Mundial de Clubes pasó de 7 a 32 equipos, todo dentro de la gestión actual.

211Federaciones con voto en el Congreso de la FIFA
55Federaciones afiliadas a la UEFA
48Selecciones en el Mundial de 2026

Lo que viene

La próxima gran prueba será el Mundial de 2026. Un torneo exitoso en suelo norteamericano fortalece aún más el discurso de Infantino y reduce el espacio para cualquier candidatura alternativa.

La elección presidencial está prevista para el Congreso de la FIFA de 2027. Hasta entonces, nombres como el de Victor Montagliani, presidente de la CONCACAF y vicepresidente de la FIFA, son citados por la prensa como posibles alternativas, pero ninguno se lanzó oficialmente.

Del lado de la UEFA, queda decidir si transforma las críticas en acción política concreta. Sin un candidato competitivo y sin alianzas con otras confederaciones, la protesta europea tiende a quedarse solo en el discurso.

Opinión del especialista

En mi lectura, la UEFA perdió la batalla antes de empezar. Reclamar entre bastidores y salir de un plenario genera titulares, pero no cambia votos. La política del fútbol se gana con alianzas, e Infantino construyó la suya fuera de Europa.

Infantino entendió temprano que el poder en la FIFA no está en Madrid, Londres o Múnich. Está en las 156 federaciones que no pertenecen a la UEFA. Mientras los europeos hablan, él cuenta votos.

Para Brasil, el escenario exige pragmatismo. La CBF tiene interés en mantener buena relación con la FIFA por plazas, ingresos y sedes de eventos. Al mismo tiempo, necesita defender a los jugadores brasileños que sufren con el calendario sobrecargado.

El fútbol necesita contrapesos. Un presidente sin oposición real durante tres elecciones seguidas no es señal de salud institucional. La pregunta no es si alguien va a parar a Infantino, sino si alguien al menos lo va a intentar.

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Curiosidad

Brasil quedó fuera del Mundial Sub-20 de 2025, en Chile, tras caer en la eliminatoria sudamericana. El título de aquella edición fue para Marruecos, campeón por primera vez.