Contexto e importancia
La pelea entre la FIFA y la UEFA subió de tono. Según ESPN, el máximo organismo del fútbol acusó a la confederación europea de llevar adelante una 'campaña de desinformación' para tumbar el proyecto de Gianni Infantino de abrir el Mundial a inversores privados.
No es una disputa cualquiera. Se trata del torneo más valioso del deporte y de quién lo controla. Cuando las dos entidades más poderosas del fútbol se cruzan acusaciones así, todas las selecciones lo sienten.
El momento también pesa. La FIFA tendrá elección presidencial el próximo año y la UEFA, según el reportaje, busca un nombre fuerte para enfrentar a Infantino. La discusión sobre dinero se volvió una discusión sobre poder.
La disputa ya no es solo por dinero: es por quién manda en el Mundial.
Qué pasó
De acuerdo con ESPN, la acusación aparece en un documento presentado por la FIFA ante un tribunal federal del sur de Florida, en Estados Unidos. La entidad se opone a un pedido de la UEFA para acceder a documentos vinculados al proyecto.
El plan se llama FIFA Forward Enterprise (FFE). La idea era sumar inversores privados al negocio del Mundial. Según el reportaje, la propuesta fue abandonada tras el rechazo de la UEFA y de otras dos confederaciones continentales.
En el documento, la FIFA afirma que la UEFA difundió información errónea sobre el proyecto y que el pedido judicial se hizo con fines de acoso. La FIFA también niega que Infantino haya obtenido beneficio personal con la propuesta.
Según ESPN, el proyecto FFE fue abandonado tras el rechazo de la UEFA y de otras dos confederaciones continentales.
Impacto en la competición
El Mundial es la principal fuente de ingresos de la FIFA. Cualquier cambio en la forma de explotar comercialmente el torneo afecta el dinero que llega a las federaciones nacionales.
Con el plan fuera de la mesa, el modelo actual sigue vigente. Pero el daño político quedó. El reportaje señala que la UEFA declaró haber perdido la confianza en Infantino, pese al abandono del proyecto.
En la práctica, el fútbol mundial entra en un período de tensión entre la entidad que organiza el Mundial y la confederación que reúne a las ligas y clubes más ricos del planeta. Estas fracturas suelen frenar decisiones clave sobre calendario y torneos.
Reacción del mundo del fútbol
La propia ESPN describió el episodio como un ataque extraordinario de la FIFA contra la UEFA. El tono del documento llama la atención porque entidades de este tamaño rara vez se atacan de forma tan abierta.
La respuesta de la FIFA tiene dos pilares. El primero, que estudiar la propuesta era parte del deber de Infantino como presidente. El segundo, que el plan jamás se aprobaría sin el aval de las federaciones nacionales y del Consejo de la FIFA.
Del lado europeo, la postura descrita es de desconfianza. La UEFA cuestionó la valoración financiera del proyecto y, según ESPN, busca un candidato alternativo creíble para la elección.
La UEFA calificó la valoración de 20 mil millones de dólares como fraudulentamente fuera de mercado, según ESPN. La FIFA responde que el valor total de la empresa era más del doble del valor patrimonial.
Historial relevante
El roce entre Infantino y la UEFA no es nuevo. El dirigente fue secretario general de la confederación europea antes de asumir la presidencia de la FIFA en 2016, tras la crisis que derribó a Joseph Blatter.
En 2018, una propuesta de cerca de 25 mil millones de dólares de un grupo inversor para nuevas competiciones, entre ellas un Mundial de Clubes ampliado, ya había chocado con una fuerte resistencia europea.
Pocos años después, la idea de un Mundial cada dos años también fue combatida por la UEFA y la CONMEBOL, y no avanzó. El episodio actual sigue el mismo guion: la FIFA propone, Europa reacciona.
Infantino fue reelegido en 2019 y en 2023 sin rivales. Una candidatura opositora apoyada por la UEFA cambiaría ese escenario.
Números y estadísticas
Los números ayudan a medir la disputa. La valoración cuestionada por la UEFA es de 20 mil millones de dólares, cifra que según la FIFA no refleja el tamaño total de la empresa.
La FIFA también recuerda que el proyecto necesitaría la ratificación de sus 211 federaciones afiliadas, además del Consejo de la entidad. Es su argumento central para decir que nada se haría a escondidas.
Otro dato clave es una fecha. El reportaje cita el 18 de noviembre como plazo para las candidaturas presidenciales, y la FIFA cuestiona el momento elegido por la UEFA para acudir a la justicia.
Lo que viene
El primer capítulo es judicial. El tribunal de Florida decidirá si la UEFA accede o no a los documentos que pidió. La FIFA quiere frenar el pedido.
El segundo capítulo es político. Con el plazo de candidaturas el 18 de noviembre, las próximas semanas mostrarán si la UEFA logra presentar un nombre para enfrentar a Infantino.
Hasta entonces, conviene seguir cómo se posicionan las demás confederaciones. La elección de la FIFA la deciden las federaciones nacionales, y cada una tiene el mismo peso en la urna.
Opinión del especialista
El hincha puede pensar que esto es una pelea de despachos, lejos de la cancha. No lo es. La forma de financiar el Mundial define cuánto dinero llega a las inferiores, a las selecciones y a las federaciones más chicas.
La FIFA tiene razón en un punto: estudiar propuestas es parte del trabajo de quien dirige la entidad. Pero la UEFA también tiene motivos para exigir transparencia cuando se trata del mayor patrimonio del fútbol.
Lo que preocupa es el nivel de la conversación. Cuando el debate termina en los tribunales, con acusaciones de desinformación y acoso, queda poco espacio para discutir lo que de verdad le importa al juego.
El Mundial no pertenece a un presidente ni a una confederación. Cualquier plan para cambiar el torneo debe discutirse a la luz, con números abiertos y voto de las federaciones. El abandono del proyecto cerró la propuesta, pero abrió la campaña electoral más tensa de la FIFA en muchos años.