Contexto e Importancia
El Mundial de 2026, disputado en Estados Unidos, México y Canadá, fue la primera edición de la historia con 48 selecciones. El torneo todavía está fresco en la memoria de los aficionados, pero la FIFA ya debate un nuevo salto: un Mundial con 64 equipos, posiblemente ya en 2030.
La idea surge en un momento delicado. El calendario del fútbol mundial está cada vez más apretado, con una Champions League ampliada, un Mundial de Clubes reformulado y ligas nacionales que ya se quejan de sobrecarga. Sumar más partidos de selecciones preocupa a jugadores, técnicos y federaciones.
Por otro lado, la expansión representa dinero. Más partidos significan más derechos de televisión, más patrocinios y más países participando de la fiesta. Para la FIFA, eso es ingresos multimillonarios. Para el aficionado, es la oportunidad de ver a su selección pelear por un cupo histórico.
Qué Pasó
Según un reportaje de ESPN, publicado el 27 de septiembre de 2026, la posibilidad de un Mundial con 64 selecciones en 2030 volvió a tomar fuerza detrás de escena en la FIFA. La edición de 2030 ya tiene un formato especial: se celebrará en tres continentes, con partidos en España, Portugal y Marruecos, además de encuentros conmemorativos en Uruguay, Argentina y Paraguay, en homenaje al centenario del primer Mundial, disputado en 1930.
Ese carácter simbólico de 2030 es visto por algunos dirigentes como el momento ideal para un nuevo hito: duplicar el tamaño del torneo respecto a la era previa a 2026, cuando el Mundial tenía solo 32 selecciones.
El Mundial de 2026 fue el primero con 48 selecciones. Una edición con 64 equipos representaría un crecimiento de más del 33% respecto al formato actual.
Todavía no hay confirmación oficial de la FIFA sobre el cambio para 2030. Lo que existe, según el reportaje, es un debate interno sobre viabilidad, formato de disputa y reacción de las partes interesadas, incluyendo jugadores y ligas nacionales.
Impacto en Clubes, Selecciones y la Competición
Un Mundial con 64 selecciones cambiaría por completo la logística de la competición. Se necesitarían más estádios, más ciudades sede y, sobre todo, más tiempo de torneo. La edición de 2026 ya dura cerca de 39 días, bastante más que los 32 días tradicionales de los Mundiales de 32 equipos.
Para las selecciones más pequeñas, la expansión es una oportunidad única. Países que nunca disputaron un Mundial, o que rara vez se clasifican, tendrían más posibilidades de cupo a través de eliminatorias continentales ampliadas.
Para las potencias tradicionales, en cambio, el temor es la dilución de la competitividad. Con más cupos, crece el número de partidos con una diferencia técnica muy grande entre los rivales, algo que ya generó críticas en la edición de 48 selecciones de 2026.
Reacción del Mundo del Fútbol
La reacción entre los jugadores ha sido cautelosa. Las asociaciones de futbolistas ya alertaban sobre el exceso de partidos por temporada incluso antes de la expansión a 48 selecciones. Un nuevo aumento a 64 equipos tiende a intensificar ese debate.
Técnicos y dirigentes de confederaciones más pequeñas, en cambio, tienden a ver el cambio con buenos ojos, ya que amplía las posibilidades de clasificación de selecciones emergentes en Asia, África, Concacaf y Oceanía.
Aficionados y medios especializados también están divididos. Una parte celebra la democratización del evento más grande del fútbol mundial. Otra parte teme que el torneo pierda parte de su prestigio histórico, asociado a la disputa entre las mejores selecciones del planeta.
El principal punto de resistencia es el calendario. Jugadores y ligas ya se quejan de sobrecarga con el formato de 48 selecciones recién estrenado en 2026.
Historia Relevante
El Mundial creció de forma gradual a lo largo de casi un siglo. La primera edición, en 1930, tuvo apenas 13 selecciones. El formato de 16 equipos rigió durante décadas, hasta la expansión a 24 selecciones en 1982.
En 1998, bajo el mando de João Havelange y luego consolidado por Sepp Blatter, el torneo pasó a 32 selecciones, formato que duró hasta 2022, en Catar. Fue la era más longeva de la competición en términos de tamaño fijo.
De 13 selecciones en 1930 a posibles 64 en 2030: el Mundial podría estar a punto de vivir su mayor transformación en casi un siglo de historia.
El cambio a 48 selecciones, aprobado bajo la gestión de Gianni Infantino, fue justificado por la FIFA como una forma de dar mayor representatividad global al torneo. La expansión a 64 seguiría la misma lógica, llevada a un nuevo nivel.
Números y Estadísticas
Los números ayudan a dimensionar el tamaño del salto que representaría un Mundial de 64 selecciones respecto a las ediciones anteriores en la historia del torneo.
Si se confirma, un Mundial con 64 selecciones necesitaría un número de partidos considerablemente mayor que los 104 partidos programados para la edición de 2026, lo que impactaría directamente en la duración total del torneo y el calendario de las ligas nacionales al año siguiente.
El aumento de cupos también afectaría directamente a las eliminatorias continentales, que necesitarían ser reformuladas para distribuir correctamente los cupos extra entre UEFA, CONMEBOL, Concacaf, CAF, AFC y OFC.
Lo Que Viene
El próximo paso es la definición oficial de la FIFA sobre el formato de 2030. La entidad aún necesita equilibrar intereses comerciales, logísticos y deportivos antes de anunciar cualquier cambio formal en el número de participantes.
Las confederaciones regionales deben posicionarse en los próximos meses, especialmente aquellas que serían más beneficiadas o perjudicadas por la redistribución de cupos en un formato ampliado.
Las asociaciones de jugadores también deben intensificar el diálogo con la FIFA sobre la carga de partidos, especialmente después de las críticas recibidas durante y después del Mundial de 48 selecciones de 2026, en Estados Unidos, México y Canadá.
Opinión del Especialista
La discusión sobre un Mundial de 64 selecciones deja al descubierto un viejo dilema del fútbol moderno: crecimiento comercial versus calidad competitiva. La FIFA tiene un historial reciente de priorizar la expansión, como mostró el reciente cambio de 32 a 48 selecciones.
Ampliar el Mundial a 64 selecciones puede ser un golpe de marketing poderoso, pero el fútbol de élite corre el riesgo de perder identidad si cada edición se convierte en sinónimo de más partidos y menos equilibrio técnico entre los rivales.
El centenario de 2030 es demasiado simbólico para ignorarlo. No sería sorpresa que la FIFA usara esa fecha como vitrina para anunciar el Mundial más grande jamás realizado. Queda por ver si el fútbol, como espectáculo deportivo, sale fortalecido o diluido de este proceso.
De 13 selecciones en 1930 a posibles 64 en 2030: el Mundial podría estar a punto de vivir su mayor transformación en casi un siglo de historia.